Historia de la Casa.
Luego de deambular por años, la primera sede del MSA, fue en la calle Virginia Opazo en la comuna de Santiago Centro; para instalarnos luego en Calle Herrera 360, del barrio Yungay.Para finalmente situarnos en la sede de República 475 inaugurada el año 2006, casa declarada inmueble de conservación histórica.
Construida en 1926, de estilo flamenco, ubicada en esta avenida que tuvo la primera calzada de la ciudad hecha con asfalto de procedencia inglesa; con bandejón central, farolas y una alameda de plátanos orientales.
Exteriormente, conserva la fachada original, salvo el pabellón de dos niveles que se proyectó en la parte posterior de la casa, destinada a dos grandes salas de exhibición. Además se optó por rescatar todo lo posible: suelos, molduras, escaleras, puertas y ventanas que pertenecen a la construcción original; se reacondicionó y recuperó la mansarda que actualmente alberga las oficinas del museo para dar paso a la remodelada casa que vemos hoy.
El Origen de esta casa fue encargada por el Señor Amadeo Heiremans en 1925 para la Avenida República, sector eminentemente de residencial de la emergente burguesía nacional. A los arquitectos Fernando Valdivieso y Fernando de la Cruz quienes en 1906 después del terremoto hicieron la restauración y remodelación del salón filarmónico del segundo piso del Teatro Municipal de Santiago.
Don Amadeo de Origen Belga casado con Esther Brockman de origen polaco con la cual tuvo tres hijos, fue uno de los pioneros de la industria metalmecánica en Chile, lo cual le permitió amasar una fortuna. El Gobierno Belga lo distinguió con el cargo de Cónsul General, estableciendo la sede aquí en su propio hogar.
Al fallecer el señor Heiremans en 1941, su familia decide vender la casa a la Embajada de España quien tuvo su sede hasta 1968, año en que la adquirió la Universidad de Chile, con el fin de instalar una filial de la Escuela de Economía.
Poco después del golpe de 1973, la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) se apropió de la casa, así como de otros inmuebles de valor patrimonial situados en esta avenida, al término de la DINA la propiedad pasó a dominio de la CNI (Central Nacional de Inteligencia) que instaló aquí su cuartel general estableciendo en el subterráneo de la casa una central telefónica con capacidad de intervenir miles de aparatos a lo largo de todo el país. En la casa al momento de su restauración, se encontraron documentos que eran la prueba de lo que aquí había sucedido, libros de asistencia de personal, directorios telefónicos de funcionarios y agentes encubiertos de todo el país, datos de seguimientos realizados a personas opositoras al régimen, pequeñas salas a modo de celdas en la mansarda. Todos estos documentos se entregaron al Estado quien los hizo llegar a manos del Juez a cargo de los casos de derechos humanos en los que estaba implicada la CNI. La reja exterior también fue blindada con planchas dobles metálicas, capaces de resistir cualquier impacto. Guardias armados que vigilaban el exterior desde torretas construidas próximas a la reja exterior; entre muchas otras cosas.
Todas estas intervenciones terminaron por amedrentar a los vecinos que fueron abandonando el barrio, marcando el fin definitivo de los años dorados del paseo de Av. República, paso obligado de la alta sociedad santiaguina para acceder al Club Hípico.
El Ministerio de Hacienda logró el año 2001 la restitución de los inmuebles Ocupados por la CNI y los puso en venta vía licitación pública; la Fundación Salvador Allende se la adjudicó el 2004 para destinarla al uso definitivo del Museo de la Solidaridad Salvador Allende y su importante colección de arte contemporáneo tanto nacional como internacional.
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